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Premio Nacional de Teatro y Medalla de Oro al mérito en las Bellas Artes, es una de las grandes figuras de la escena española tanto como intérprete y director de escena como en su faceta de gestor teatral. De formación inicialmente europea, su encuentro con Grotowski propició su vuelta a España donde dirige el Teatro la Abadía desde su fundación.
• ¿Por qué eligió este montaje para cerrar la temporada teatral de La Abadía?
“Fin de partida” es un auto sacramental, laico y nihilista que entra en controversia y disputa con la visión del cristianismo. Es una obra esencial que no se entiende sin los cambios profundos del siglo XX, sobre todo producidos por las dos grandes guerras. Beckett escribe este texto bajo el impacto tremendo de las mismas y sintiendo los cambios profundos que se han dado en el mundo. Se pregunta, ¿dónde está el mal?, ¿cuál es la génesis del sufrimiento?
• Tras salir del teatro uno tiene la sensación de haber presenciado un texto de gran intensidad poética difícil de explicar…
El secreto de este texto se encuentra en las pausas y en qué ocurre en ellas. De ahí proviene la intensidad que percibe el espectador. El texto
no está nunca dicho poéticamente, sino desde la sencillez… No se ha trabajado tanto con el texto sino con lo que hay detrás: con la sombra y proyección de las palabras.
• El binomio de personajes Hamm/Clov parece representar una serie riquísima de relaciones personales y de poder…
Sí. Se superponen en estos dos personajes muchas proyecciones imaginarias. Además del binomio amo-siervo, que se encuentra explicitado en el texto, la pareja refleja las relaciones padre-hijo u hombre-mujer. Le di justamente la idea a Lupa de que Clov debería hacerlo una mujer, Susi Sánchez, para que las posibilidades interpretativas de estos dos personajes pudieran enriquecerse aún más.
• El mar tiene un papel fundamental en esta función, ¿qué representa para usted?
El mar es un elemento por el que uno puede ser destruido pero a la vez es esencial para la vida humana. En el mar uno puede huir, uno puede escapar y cuando el mar muere, muere todo. Es un elemento simbólico de la vida de la tierra. Pero también el mar está lleno de nostalgia, de amenazas, de plenitudes. Es el elemento de los grandes viajes y también de las grandes huidas. En definitiva, el mar separa y une al mismo tiempo...
• Hamm es ciego y no puede levantarse, Clov no puede sentarse y Negg y Nell permanecen siempre tumbados. Las tres posiciones del hombre para tres momentos y actitudes vitales diferentes …
Es un trabajo de Krystian Lupa que ha ido desarrollando con exquisito cuidado y percepción, generando una relación inhabitual y muy extraña. Él busca la locura, el misterio pero sin resolverlo de una forma técnica, sino de una manera muy interior. Quiere sugerirnos sin ser nunca explícito.
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