Búsqueda por TEATRO: A B C D E F G H I J K L M N O P Q R S T U V W X Y Z _
   
Búsqueda por OBRA: A B C D E F G H I J K L M N O P Q R S T U V W X Y Z _
   
entrevistas

Moncho Borrajo Descargar PDF
Moncho Borrajo
Enero 2012
 
 


• ¿Qué es “Golfus Hispanicus”?

Es una propuesta distinta tras haberme retirado. No podía volver con lo mismo, aunque mantengo la improvisación o cierto toque de ternura. Pensé en algo que tuviera que ver con la realidad de hoy. Se me ocurrió basarme en la época romana e hispana comparando lo que pasaba en España antes con lo que pasa ahora. También quería que tuviese relación con mi edad y al dejarme la barbita blanca me di cuenta de que tenía pinta de senador romano (risas). Luego busqué no estar solo en el escenario. Antonio Campos, un actor espléndido, es mi esclavo, viene conmigo a Hispania, pero es mudo en toda la función, yo soy la palabra y él es el gesto.

• ¿Por qué situarnos en esa época?

Es la época en la que España realmente está unida. Una historia de España que es cachondísima, desde el comienzo, que España es Iberia, hasta que conquistamos América y el público se ‘descojona’ porque cuento cada una que la gente se parte.

• ¿Moncho Borrajo es más ‘Golfus’ o más ‘Hispanicus’?

Yo creo que soy más ‘hispanicus’ porque aquí el hilo de ‘golfus’ está dedicado a toda esta manada de golfos y golfas que nos manejan y nos dominan y que además nunca han pensado en ser ‘hispanicus’, la mayoría de ellos lo de Hispania se lo pasan por el forro. Parece que últimamente ya la nombran más, pero yo llevo unos años como si perteneciese a un orfelinato. ¡’Golfus’ de la otra manera soy muy ‘golfus’!

• ¿Qué le hizo un día decidir que quería dedicar su vida a entretener a los demás?

De pequeño llevaba unas gafas gordas con un culo de vaso tremendo y siempre fui muy simpático, también amanerado, pero mis compañeros no se reían de mí como ocurre ahora, nadie me pegaba, yo era el gracioso y cuando había que hacer algo ya estaba el Borrajo. Luego pasaron los años y fui el gracioso del guateque. Y cuando empecé a cantar canción protesca vi que la gente iba más por lo que contaba entre canción y canción que por lo que cantaba.

• Ser superdotado, en contra de lo que muchos pueden pensar, ¿pone más trabas en el camino?

Sí. Hay un error muy grande con los niños superdotados, se cree que lo son para todo y no es así, lo son en una cosa muy concreta y suelen perder en otros campos. Yo tengo unas faltas de ortografía garrafales por más que estudio Gramática. En mi caso, me acostumbré a hacer el tonto, también he sido muy cabroncete, he llegado a citar una nove-la cambiando el escritor y la gente: ‘Ay sí, sí, es buenísimo’. Y yo: ‘Será gilipollas’. Igual que de pequeño cuando mi madre me decía: ‘Hijo, va a venir una señora muy gruesa a casa, no le digas gorda, que es obesa’. Y yo: ‘¡Mamá, qué señora obesa tan gorda!’.

• ¿Cree que nos hace falta en este tiempo que vivimos reírnos más?

Sí, y de uno mismo. El español se ríe mucho de los demás, pero poco de sí mismo. En una parodia de pijas una vez tuve que decir: ‘¡Que sois vosotras!’, porque estaban todo el rato diciendo: ‘No, es Piluca, no, es igual que Pochola...’. Nadie se quiere ver. Hay dos cosas que nos diferencian de los animales sin las que no podemos vivir: El amor y la risa. Porque las hienas no se ríen...

• ¿De qué no se ríe usted?

De los defectos ajenos. Tampoco me he metido con los militares porque ellos tienen su propio sentido del humor y no soy amigo de meterme con las religiones. Creo que la vida tiene suficientes temas para hacer reír y son los de siempre, desde Sófocles hasta ahora nos reímos de lo mismo: Caca, culo, pedo, pis, de los cuernos de uno... (risas).

• En 2008 anunció que se retiraba de las tablas. ¿Qué tiene el escenario para que hoy podamos decir que Moncho Borrajo se sigue subiendo a él?

Tuve que retirarme por mi padre. Él era un socialista de los duros y potentes que no iba a admitir que su hijo fuera a cuidarlo, entonces, me retiré. Murió con 91 años, pero mi abuelo murió con 102 así que ¡tenéis Borrajo para rato! La gente me decía que por qué no volvía y decidí seguir con este tipo de espectáculo. ¡Lo que yo digo si lo dice otro lo matan! Siempre al borde, en contra del poder establecido.

• ¿Y cómo es al llegar a casa?

Una persona muy de sentarme en mi escritorio, de escribir, leer, me gusta mucho la fotografía. Tengo muy pocos amigos, pero de verdad, no soy persona de follones, muy servicial. Soy sociable, de andar por la calle muy normal, no soy nada complicado.

• Si mira hacia adelante, ¿qué ve?

Ay, pues yo espero ser un vejete muy salao. Y muy cascarrabias. Ya empiezo a comportarme como Fernando Fernán Gómez, mandando a la mierda a mucha gente. Me veo diseñando, escribiendo, pintando. Teatro voy haciendo menos, hago los fines de semana y me entrego más. Me veo produciendo y escribiendo cosas, quieto no me veo.


_
Diseño y desarrollo web: Onbiquo

Pie