Búsqueda por TEATRO: A B C D E F G H I J K L M N O P Q R S T U V W X Y Z _
   
Búsqueda por OBRA: A B C D E F G H I J K L M N O P Q R S T U V W X Y Z _
   
entrevistas

Raúl Ortega Descargar PDF
Raúl Ortega
Julio 2011
 
 


• ¿De dónde surge su compañía?

Hace siete años y, tras trabajar con artistas como Antonio Canales o Rafael Amargo, me surgió la inquietud de tirar para adelante yo solo, de crear mi propio nombre, mi sello. Tengo tres espectáculos en el mercado y no puedo quejarme porque el público los ha aceptado muy bien.

• Un año y medio después de su paso por el Teatro Arenal regresa a Madrid con una creación propia que llega de forma renovada...

El concepto es poner en escena lo que es un tablao flamenco pero con la grandeza de un teatro. En el Arenal tuvimos un concepto más teatral y ahora en el Arlequín lo he enfocado más para darle la realidad de un tablao, con pocos efectos de luz y pocos efectos teatrales. Todos los músicos y bailarines estamos en el escenario.

• Aludiendo al título, ¿este montaje es fruto del flamenco que lleva dentro, algo intimista y pasional?

Sí. Lo único que queremos es sentir como artistas y hacer sentir al público. La parte básica de cualquier arte es transmitir al público lo que tú llevas dentro. Es flamenco inside, flamenco de dentro.

• Baile, cante, guitarra y caja gracias a ocho artistas de prestigio. Así es todo mucho más fácil...

Para mí es una experiencia genial porque son artistas de mucha talla en todos los sentidos: guitarristas, cantaores bailaores y percusionistas. Siempre es gratificante trabajar con gente así y a ti te ayuda a conseguir un mayor nivel de danza gracias a escuchar tanta calidad en cante y en guitarra. De esta forma, el arte que llevamos dentro consigue que todos nos crezcamos en una unión para dar lo máximo de nosotros.

• Fandangos, bulerías, seguiriyas, soleás… ¿Un recorrido por todos los palos de este arte?

Sí. En los tablaos cada día se hace una cosa diferente. Gracias al nivel de grupo, puedes decir, ‘voy a bailar por alegrías, por soleás…’. Cada músico, cada guitarrista, cada cantaor sabe lo que tiene que hacer. El flamenco, al igual que el jazz u otras músicas, tiene sus leyes pero dentro de eso, yo hoy hago un pase y mañana hago otro distinto. Siempre están esas pautas y ese idioma que todos entendemos y a partir de ahí, cada día se puede hacer algo diferente.

• Gracias a la improvisación...

Sí. Hay muchos artistas que intentan hacer un montaje desde el principio hasta el final, pero, para mí, el flamenco es un arte y como tal se debe ejecutar desde el corazón, no desde la técnica. Siempre debemos buscar que el corazón mande. La gente no va a percibir verte dar siete vueltas, zapatear más rápido o más lento. Eso llega visualmente pero no pone los pelos de punta.

• ¿Algún otro proyecto entre manos que se pueda contar?

“Hermanos de baile” es el espectáculo que más éxito ha tenido, aúna flamenco, claqué y hip hop. El año pasado fue el más taquillero de toda España y ya he escrito la segunda parte. Mi próximo proyecto sería ponerlo en escena en cualquier teatro.


_
Diseño y desarrollo web: Onbiquo

Pie