• ¿Cómo es Antoniette, el personaje que interpreta?
Es una niña adolescente que está en un momento crítico de su vida con todas sus ilusiones candentes. La madre no le deja desarrollar esas ilusiones y ella reclama venganza.
• ¿Y cómo ha sido enfrentarse a un personaje de 14 años?
Ha sido complicado y he tenido muchos momentos de crisis y de pudor por el hecho de tener 40 años e interpretar a una adolescente. Pero creo que con el movimiento, la intención y la forma lo he ido encajando bien.
• No sólo baila en este montaje, también tiene texto…
Sí. Todos los pensamientos que mi personaje tiene se van diciendo en voz alta a través de unos off grabados previamente. Y también hago pequeñas intervenciones de texto en directo.
• ¿Y cómo ha sido la experiencia?
Un reto muy grande porque nunca había estado en el proceso de leer guiones durante dos semanas. Yo enseguida reúno a mis bailarines y nos ponemos a bailar a partir del guión. Pero más que sacar la palabra encima del escenario lo que más me ha costado en esta ocasión es creerme lo que decía, algo que no me sucede cuando bailo.