• “El castigo sin venganza”. Estamos ante una propuesta muy importante...
Es un texto muy grande. Aparte de ser lopesco, se acerca a esa fuerza del teatro shakespeariano y es equivalente a un “Ricardo III” o a un “Macbeth”.
• Un Lope que no tiene nada que envidiar a Shakespeare…
Son teatros distintos, acciones distintas y modos distintos, pero no. A Lope no hace falta añadirle elogios, pero en este caso aplicarle lo de shakespeariano es un homenaje no a Shakespeare sino a Lope.
• Aún así, no es un texto éste muy conocido para el público...
Yo que soy un hombre de teatro lo he descubierto ahora, pero es una de las tres mejores obras de Lope y una de las tragedias más importantes que se han escrito en el teatro universal.
• Y, siendo así, ¿por qué se ha visto tan poco sobre los escenarios?
En nuestro país ha habido, aparte de una dictadura, una etapa en que la cultura todavía se resiente. Es un problema que emparenta con la educación. Si se le prestase más atención en las escuelas y en las universidades, aparte de saber quién es Kaká sabríamos quién es Lope.
• ¿Sigue estando el público interesado en textos clásicos?
Hay una figura fundamental en el resurgimiento del teatro clásico que fue Adolfo Marsillach cuando creó la Compañía Nacional de Teatro Clásico. A partir de ahí ha crecido el interés. Es el teatro de nuestro Siglo de Oro y es el mejor teatro que tenemos y lo que hay es que hacer muy bien las funciones.
• Y en ésta interpreta al duque de Ferrara. ¿Cómo es?
Es uno de los papeles más grandes que un escritor ha concebido y el personaje más grande que he tenido en mi vida. Nunca me he encontrado con un personaje tan tremendo, tan grande, tan hermoso y tan terrible. En él he tenido que poner toda mi experiencia y todo lo que he vivido.
Una de las cosas que más nos llamó la atención era la tremenda actualidad que tiene porque al final está contando la lucha entre el deseo y el deber que es algo que nos sigue pasando a los seres humanos.
• También ha interpretado “El perro del hortelano” y “Fuenteovejuna”. ¿De dónde surge esta pasión por Lope?
Sobre todo de la búsqueda y de la investigación. Los textos clásicos son tesoros y como compañía encontrábamos que nos estaban demandando una investigación. Nos interesaba encontrar y poder transmitir esa belleza del lenguaje pero sin abandonar la acción que tienen.
• Y en el verso Lope es un genio...
Los textos están contados con un bellísimo lenguaje, con un lirismo increíble, que también demuestra el conocimiento profundo que Lope tenía del alma del ser humano. Y todos estos conflictos siguen teniendo vigencia después de quinientos años y nos seguimos encontrando con los mismos problemas.
• Interpreta a Casandra...
Casandra representa el modelo de mujer de su época: condenada a casarse sin amor con un desconocido por conveniencia política. Intuye una pasión amorosa, un sentimiento y ya no está dispuesta a la mediocridad de una vida sin amor. Se debate en este terrible dilema entre hacer lo que debe hacer o seguir con sus deseos.
• Una disyuntiva que se nos plantea a todos. ¿Cómo suele actuar usted?
Me gustaría decir que soy más sentimental, pero muchas veces te tienes que dejar llevar no por la pasión sino por el deber.
• Además con esta obra se han embarcado en un proyecto que aúna teatro y solidaridad…
Con la Fundación Unicaja hemos creado el ciclo “Se puede hacer el doble” y cedemos una parte de la taquilla a Cruz Roja. Ha sido bonito unir la banca con la solidaridad y todo eso a través del teatro. Es una hazaña.
• ¿Qué proyectos de futuro tienen?
Estamos empezando con los talleres para el nuevo montaje que será “El doctor Faustus” de Marlowe dirigido por Simon Breden, que es una coproducción con los Teatros del Canal y la Fundación Marlowe, y para 2012 volveremos con nuestro amado Lope.
Nacho es un tipo que lleva una vida normal. Vino a Madrid a estudiar, ha conocido el amor de su vida, Marta, y de repente está en un proceso de búsqueda de su hijo, un niño que por desgracia Marta y él no pueden tener.
• ¿A qué Antonio vemos en esta obra?
Quizás al Antonio más optimista, al Antonio amigo, al Antonio que cree que las cosas en la vida te suceden por algo y que hay ciertos cruces que tienes que afrontar para dar ese siguiente paso.
• Con él y con otros amigos formó Septiembre Producciones. ¿De dónde surge esta necesidad?
Surge desde las tripas, desde lo más profundo de nuestro ser. Es casi una necesidad como respirar, esa necesidad de contar historias.
• Vuelve al teatro después de hacer cine y televisión...
El teatro es un segundo útero para mí, me siento en casa, quizás es uno de los lugares donde me sienta más tranquilo, más yo, a pesar de que nunca sea yo cuando estoy en el escenario.
• Cuatro personajes y cada uno con su particular coraza...
La obra habla de eso, de las corazas que tenemos en la vida y cómo somos por fuera y cómo somos por dentro de verdad.
• Interpreta a Carmen...
Es una mujer fuerte, con carácter, muy creativa y muy generosa.
• ¿Cómo lleva Carmen ese amor por Denis y ese no ser correspondida al menos como quisiera?
Carmen está enamoradísima de Denis y piensa que él está enamoradísimo de ella, pero tiene esa manera de amar que no es la de ella y no se da cuenta hasta que ha pasado mucho tiempo. Algo que también pasa mucho en la realidad.
• Este texto es una apuesta fuerte de la compañía. ¿Cuál es el tipo de teatro por el que apuestan?
Apostamos por un tipo de teatro contemporáneo, de texto y que analice problemas reales de la sociedad y, sobre todo, de las personas: cómo se vive cada etapa de la vida, cómo se relacionan las personas diferentes o las comunes. Ese tipo de teatro es el que nos interesa.
Es un personaje que tiene sus objetivos muy claros, es un artista que busca llegar a consolidarse en su terreno, llegar a ser lo más grande. Sus objetivos y sus sueños los sigue por encima de cualquier otra cosa.
• ¿Cómo es su relación con Carmen?
Es una relación egoísta, pero a la vez sincera porque él en ningún momento le miente aunque marca unas pautas de un tipo de relación que a él le va bien.
• ¿Con qué sensaciones le gustaría que saliese el público del teatro?
Me gustaría que la gente saliese conmovida, removida y con ganas de hablar de la obra.
• Su carrera está plagada de papeles en televisión –“Gran reserva” o “Aída”–. ¿Cómo vive el teatro?
Con muchas ganas, mucha ilusión y mucho miedo, porque da mucho respeto, pero a la vez con cierta confianza porque el recuerdo que tengo es siempre de muchos nervios, pero una vez se levantaba el telón todos los miedos desaparecían y te quedabas solo con la energía del personaje y con el subidón de la escena.
• ¿Por qué David Garrick y no Arévalo, Chiquito de la Calzada o Gila?
Paco Mir: Por tres cosas: acaba en IC, casi una condición sinequanon para poner nombre a uno de nuestras obras; era humorista como los ejemplos que mencionas y tiene una anécdota personal y con moraleja que nos sirve de hilo conductor del espectáculo.
• Los médicos recomendaban las actuaciones de Garrick. ¿Saben si algún médico ha recetado a sus pacientes ir a verles?
Joan Gracia: Tenemos un amigo especializado en desintoxicación que a sus pacientes los trae a vernos para hacerles más llevadero el tratamiento.
Paco: Y al padre de un amiga mía le recomendaron que fuese a vernos para salir de un traumático proceso hospitalario. Mi padre, que era médico, seguramente también lo hubiese recomendado.
• ¿Algún resultado? ¿Su humor ha resultado terapéutico para alguien?
Paco: La primera se remonta al principio de los tiempos y fue en Valencia: una amiga había traído a rastras a su hermana y a la depresión que la acompañaba desde hacía meses. No comía, no dormía, había perdido la menstruación. Fue vernos y recuperar todo su potencial humano.
Joan:Y hoy es una escultora de éxito. Le pediremos que nos haga unas tallas de tamaño natural para el museo del teatro.
• ¿Tienen más remedios, además la risa, para combatir la crisis y sus efectos sobre el ánimo?
Paco: La risa es una herramienta más para crear buen rollo, buen ambiente y todo está basado en pensar algo más de lo que creemos que pensamos en los demás. Karma, yoga, que dicen.
Joan: Hacer el amor. Creo que un buen revolcón mezclado con unas carcajadas quitan el mal rollo de la crisis y la afrontas con positivismo.
• Una de sus señas de identidad es que a la salida del espectáculo despiden al público. ¿Qué les cuentan?
Paco: Hay de todo: los tímidos que dan la mano sin mirar, los que llevan la frase preparada desde que nos han visto, los que le sacan partido al teléfono móvil, los que nos acaban de descubrir y nos recomiendan que no lo dejemos, los que te agradecen haberlos apartado de sus preocupaciones, los que te quieren montar un piso. Hasta alguno que reniega.
Joan: Esos siempre me tocan a mí...
• Desde finales de 2007 llevan haciendo reír a toda España con “Garrick”, ¿cuál es la receta del éxito?
Paco: No existe tal. Existen unos ingredientes que deberían estar en cualquier receta, pero seguro que hay ejemplos de éxitos que no las contienen. Entrega, dedicación, sorpresa, saber contar una historia y nunca, nunca aburrir.
Joan: Ni aburrirse nunca...
• ¿Y su receta para la risa?
Joan: Observar lo que pasa a tu alrededor es la mayor fuente de inspiración y de donde surgen la mayoría de los sketchs.
• ¿De qué cosas no haría nunca humor Tricicle?
Joan: De las cosas que hoy son noticia y mañana ya no... Buscamos un humor universal e intemporal.
Paco: En público de cosas que puedan herir sensibilidades, desgracias personales...
• ¿Algún proyecto entre manos?
Carles Sans: Estrenaremos este próximo marzo, justo después de “Garrick” “FOREVER YOUNG”, un musical que vimos en Oslo y que hemos adaptado para España. Estamos muy, muy ilusionados.
• Interpreta a dos personajes diferentes, pero muy parecidos...
Astucio es un director de orquesta que ha trabajado en la Corte durante veinte años pero que por el complot que él ha preparado y porque tiene siempre ‘enchufada’ a su mujer cantando lo degradan en la segunda parte. Entonces es Marcelo, el peluquero del mismo teatro.
• ¿Cómo son estos personajes?
Son personajes bufos pero sin hacer parodia. Son muy interesantes porque pasas por muchas partes interpretativas.
• ¿Qué tienen de especial estas dos zarzuelas? ¿Con qué se queda?
Me quedaría con que ninguna de las dos se conocen. Desempolvar dos zarzuelas para que el público las conozca me parece muy interesante y, además, no son dos ‘zarzuelitas’ cualquiera, sino dos obras muy complicadas y musicalmente muy ricas. Actoralmente los papeles son muy complejos porque pasas por la parodia, el drama, la bufonería, el ridículo, la locura…
• Como dice, se desempolvan dos grandes zarzuelas… ¿Qué más se puede hacer para acercar el género?
Los teatros siguen haciendo el empeño de querer montar zarzuelas dignas. No hay demasiado presupuesto y el esfuerzo pasa por que la gente joven conozca este género. Se está haciendo algo, pero si lo miramos con el resto de los géneros es un porcentaje muy pequeño. Habría que hacer más publicidad.
• Inició los estudios musicales con su madre, Dolores Marco. ¿Qué le ha enseñado?
A ser un buen profesional, a respetar y amar lo que estaba haciendo y a saber siempre estar en mi sitio. Además, que esto es una carrera a largo plazo y lo que interesa es que a medida que van pasando los años sigas viviendo y disfrutando de esto, que cada vez es un poco más difícil.
• ¿Algún proyecto más entre manos?
El siguiente reto que tengo es hacer “La Revoltosa” también aquí en Madrid en un montaje que va a ser bastante complicado.
• Al contrario que ocurre con Marco, sus personajes, Marietta y María, no son demasiado parecidos...
Son personajes completamente opuestos. Es más, María (“Gloria y Peluca”) se burla de Marietta, que es la típica primma donna, muy aposentada en la Corte y que maneja todo a su antojo. María es la española castiza, que canta coplas y seguidillas y quiere estar al margen del mundo de la ópera que le parece retorcido y aristócrata.
• ¿Qué grandes temas se esconden en estas historias?
“El estreno de una artista” habla de la típica lucha de los artistas primero por tener que exiliarse para tener fama y, por otro lado, porque no es muy fácil entrar en un circuito al estar todo bastante amañado. “Gloria y Peluca” es como una gran riña entre dos amantes.
• ¿Con cuál de ellas se queda?
Son muy diferentes. “El estreno de una artista” la veo mucho de Bellini y a “Gloria y Peluca” más de Rossini. Como personaje es más rico el de María, pero me divierto mucho con los dos.
• Inició sus estudios en Buenos Aires y los continuó en Barcelona. ¿Por qué?
En Buenos Aires era mucho más difícil acceder a un circuito y poder tener una carrera. En Europa lo tienes todo cerca y había más posibilidades y me quedé.
• Su repertorio abarca principalmente Monteverdi, Mozart y Rossini, ¿qué tal con los maestros de la zarzuela?
Me cuesta un poco entrar porque sólo he hecho “El barberillo de Lavapiés”. Es un género muy nuevo que tengo muchas ganas de explorar y dejarme guiar por los maestros. Es un reto y vocalmente es tan difícil como cualquier otro tipo de repertorio.
• Amante de la música francesa y es-pañola... ¿Con qué nombres se queda?
Debussy y Ravel de los franceses y de la música española tengo gran predilección y gran cariño por Montsalvatge y Mompou. Son dos pilares en mi repertorio.
Fue profesora de Historia del Arte en un instituto de Sevilla hasta su jubilación. Su fulgurante carrera comienza en ese momento, aunque durante toda su vida se había movido en ambientes relacionados con el mundo del teatro. Su salto a la popularidad le llegó con su papel en la película “Solas” de Benito Zambrano por el que obtuvo un Premio Goya y por encarnar a Herminia en la serie “Cuéntame cómo pasó”.
• Ha afirmado que sólo le ofrecían papeles de “dulces abuelas” o de “madres intensas”, ¿tenía ganas de volver a la comedia?
Sí, quería salir de ese encasillamiento. Llevo diez años interpretando a la abuela Herminia y la gente me conoce como una madre sufriente, tierna y adorable. ¡Cosa que no soy en absoluto! (risas). Tengo muchas más facetas interpretativas…
• Berta y usted, ¿se sienten las Thelma y Louise españolas?
(Risas) No. “Fugadas” no posee el discurso dramático de la película. Nosotras pasamos por situaciones muy diversas pero siempre divertidas y surrealistas.
• Antes de actriz fue profesora, ¿cómo recuerda esa etapa de su vida?
Como una etapa muy buena y satisfactoria. Fueron treinta y ocho años, toda una vida y mi vocación. Al jubilarme tuve mucha suerte con mi carrera de actriz: un Goya y diez años en una serie de televisión que me dio una popularidad extraordinaria. Además, he interpretado papeles en muchas películas, en la mayoría como actriz de reparto.
• El año de su jubilación ganó el Goya a la mejor actriz revelación.. Una forma muy peculiar de retirarse…
Nunca pensé en quedarme en casa al jubilarme, aunque no me hubiera dedicado a la interpretación. No he estado nunca en casa, me hubiera ido con Amnistía Internacional, por ejemplo.
• ¿Cuáles son la primera y la última obra que ha visto en el teatro?
La última ha sido “El señor Ibrahim y las flores del Corán”, en la que actuaba mi compañero Ricardo Gómez y la primera… Tendría que retroceder a mis años juveniles... También recuerdo con cariño la compañía de Carmen Carbonell y Antonio Vico o “Bodas que fueron famosas del Pingajo y la Fandanga” dirigida por J. Luis Gómez, pero son demasiadas para enumerarlas…